lunes, 29 de enero de 2007

martes, 23 de enero de 2007

Desconectada...


Por ahí leí que la falta de sueño mata más rápido que la falta de alimento… No sé... Sé que provoca ansiedad, irritabilidad, que baja el rendimiento, en fin, afecta, y afecta negativamente…

Como sea, tengo un par de semanas durmiendo en promedio unas 4 horas, cosa que para otros puede ser normal, pero para mí es como 2 ó 3 horas menos de lo que necesito por jornada. ¡Ando como desconectada del mundo!

Ese es el punto que vengo a tratar. Esta tarde pasé de largo en el autobús y en lugar de bajarme cerca de la Estación del Metro de Bellas Artes seguí de largo y me bajé más allá y preguntando llegué a la EM Parque Carabobo, la cual no conocía, dicho sea de paso.

Una vez instalada en el Metro diríamos que “ya esta Acerina llegó a casa sana, salva y relativamente rápido”, pero ¡no!!! …sucede que de pronto, de la nada, no sé como, si yo juraba que venía “Los Cortijos” la voz dice con aquel tono neutral:

- Estación Petare

Y yo pensando: - ¿Estación Petare? ¿Cómo que “Estación Petare”??? ¿No venía Los Cortijos??? ¿Qué pasó???

Así que, si bien el sueño no me está matando, tal parece que está bajando peligrosamente mi capacidad de atención, de concentración y de reacción…

Por más que sea, ¿¿¿qué probabilidad hay de que una persona que sabe a donde va, pase de largo dos veces el mismo día??? ¡Y en forma consecutiva de paso!!!

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domingo, 21 de enero de 2007

Sacando cuentas...


Recientemente estuve en mi pueblo y ciertas diligencias me llevaron a Barquisimeto.

De manera circunstancial me encontré con las “hermanitas” de dos amigos míos, dos compañeros de bachillerato. Dos chicas que no se conocen entre sí, dicho sea de paso.

Aquellas que yo recordare como 2 chiquillas, son ahora dos mujeres hechas y derechas, graduadas, trabajadoras. Más aún, ambas cargaban a sus propios hijos. Una de ellas tiene una preciosa hija como de cuatro años con enormes cachetes sonrosados. La otra tiene a un pequeño caballerito de un par de años a lo sumo, y andaba en compañía de su esposo.

Me puse a reflexionar inmediatamente. ¡Como pasa el tiempo! ¡Los años pasan! …y demás frases que se vienen a la cabeza bajo esas circunstancias.

La edad es relativa, pensé.

Porque, sacando cuentas, las chicas deben tener actualmente uno 26 años quizás? Entonces una diferencia de 4 o 5 años que pareciera abismal cuando estaba en bachillerato y ellas eran “niñas de primaria”, ahora se diluye… ahora somos mujeres de la misma generación.

También reflexioné acerca del matrimonio y los hijos. La verdad no me siento vieja, ni mucho menos, creo que estoy en mis mejores años y que tengo tiempo para casarme y formar una familia, si tal fuera mi objetivo. Sin embargo, no deja de impresionarme ligeramente como chicos que en mi adolescencia tachaba de infantes, ahora son adultos y muchos de ellos han formado sus propias familias. ¿Qué hace la diferencia? No lo sé… a veces me parece un tema interesante… a veces me parece totalmente irrelevante…

Sacando cuentas, nuevamente, siento que aunque no he cubierto aún esa parte de mi vida, el saldo de mis vivencias está a mi favor… no me pesa no tener hijos actualmente, como espero que no me pese tenerlos cuando me sienta preparada y consiga el hombre, o el banco de semen, que llene mis expectativas…

Todo llega…