miércoles, 27 de septiembre de 2006

Picos y picos...

Llevo semanas “demasiado” calmada… cosa que a muchos les ha parecido “sospechoso”, jeje… Durante estos días han pasado cosas buenas, cosas regulares, cosas tristes, cosas divertidas, me han dado buenas y malas noticias, he estado presionada en el trabajo, he estado pendiente de la operación de mi tía y de la inapetencia de mi abuela… o sea no se trata de que mi vida se haya vuelto “color rosa” repentinamente. Se trata de que después de mucho tiempo, mucha práctica, mucho leer, mucho pedirle a Dios, mucho escuchar consejo, como que por fin mi mente, mi espíritu y/o mi impulsivo carácter están aprendiendo a “tomarse las cosas con soda”

Esta calma no es, aún, una constante... Sé que aún estoy llena de “picos” … hace un par de días tuve un malentendido con unos amigos y me afectó bastante. Después (con cierta ayuda) me di cuenta que le estaba dando al asunto más importancia de la que debía.

Adicionalmente hoy pasaron ciertas cosas debido a las cuales ese “mar de calma” que he tratado de desarrollar estuvo peligrosamente cerca de convertirse en tsunami… gracias a Dios reaccioné a tiempo, antes de echar por tierra todo lo que siento que he logrado, y me fui del sitio porque sentía que si me quedaba iba a “meter la pata”, cuando regresé estaba más tranquila y había metabolizado en gran parte el disgusto.

En este momento me siento en calma conmigo, con Dios, con el mundo…

Creo que también ayuda que, luego de la jornada laboral, compartí un rato con un amigo mío, con el que no siempre puedo compartir, la pasé bien, hablamos, reímos, y ya saben lo que dicen: “la risa libera endorfinas y eso influye directamente sobre el estado de ánimo de la gente…” …así que más “picos” pero esta vez de alegría…

Estoy despidiendo con una enorme sonrisa y una gran sensación de calma un día que, en otra época, pude haber terminado con expresión de disgusto...

¡Hoy me siento bien!

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domingo, 24 de septiembre de 2006

Hoy...

...cumple años una persona muy especial para mí. Un gran amigo.

Cuando lo conocí lo vi tan serio que jamás pensé que llegaríamos a tener el grado de confianza que ahora tenemos. Es más enrollado que un kilo de estopa, más noble que el oro y más bueno que el pan. Es muy inteligente, organizado, quisquilloso, pragmático, parco, intenso, certero en sus comentarios, íntegro, es un chico con valores. Tiene un carácter súper extraño, parece peleado con la vida, pero realmente dentro de sí es feliz. Me ha explicado cuestiones "técnicas" haciendo gala de una paciencia que no se le nota por encimita, jeje, cosa que le agradezco en el alma. Me ha apoyado y aconsejado en materia laboral, personal, cuando tengo ataques de depre o "mal de amores", y en cuestiones de tecnología. Me "ayudó" a comprar mis cornetas y mi monitor, jeje. Escucha mis peroratas cuando me da un ataque de hablar-más-que-nunca (o escribir porque a veces lo acribillo a mensajes de texto o por Messenger, jeje), y, por qué no, me ha regañado también. Hemos hablado de Dios, del futuro, de la vida cotidiana, de los planes de cada uno, de nuestras familias, de cosas triviales también.

He llegado a confiar en él como en pocas personas y sé que él también confía en mí, lo cual es un honor. Es uno de esos amigos de verdad, no sólo un pana para salir a rumbear o pasar un rato, es un amigo que está ahí para ti, cuando lo necesites, que te escucha y te comprende.

Me puedo poner a escribir acerca de él y de seguro podría llenar 10 páginas de cosas buenas, por la medida chiquita…. ¿Pero sería muuuuy largo, verdad??? Además, si sigo corro el riesgo de avergonzarlo con tanta alabanza, jejeje

¡Básico, que Dios te llene de buena salud, amor, prosperidad, de toda clase de éxitos y bendiciones espirituales y materiales, hoy y siempre! ¡Que este nuevo año de vida que hoy comienzas sea el inicio de un ciclo maravilloso lleno de armonía, paz, tranquilidad y claridad! ¡Que logres todos los objetivos que te propongas de la mano de Dios! ¡Que todo salga, no necesariamente como deseas, sino de la mejor forma que el Padre disponga para ti!!!!

Ya desde un punto de vista “más terrenal”, espero que la pases súper, que disfrutes de lo lindo y que recibas muchos regalos…

Se te quiere…
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jueves, 21 de septiembre de 2006

Paciencia...

Muchas veces las cosas no pasan tal y como las planeamos, y en esos momentos en lugar de desesperar podemos aprovechar para aprender a ser pacientes.

¡Estoy aprendiendo!!!

Hace meses introduje mi expediente en una Universidad para realizar equivalencias y cada vez que voy a buscar los resultados algo sucede. Esta vez me agarró una cola terrible viniendo del trabajo, luego en el Banco se “cayó” el sistema (debía realizar un depósito para tener la opción de revisar mi expediente) y la profesora ni siquiera me pudo atender. Por otra parte, quiero comprar un carro y han pasado un montón de cosas que no me han acercado precisamente a la meta soñada. He llegado a cuestionar, con pragmatismo y libre de amarguras, si lo que anhelo es lo que realmente me conviene.

Estoy muy satisfecha porque afortunadamente durante estos "contratiempos" he mantenido el control, la fuerza, y, lo más importante, la fe!!!

Supongo que tener paciencia implica tomar el tiempo necesario, y el espacio suficiente para tratar de analizar la situación con la mayor ecuanimidad posible, con toda la calma que podamos conseguir dentro de nuestro ser, de forma tal que podamos encontrar la vía para solucionar lo que sea que no está saliendo como queremos, o, si es el caso, aceptar las cosas tal como se dieron, aprender y seguir. Por ahí dicen que “la paciencia es uno de los mejores caminos para alcanzar nuestros propósitos”, yo creo que es verdad. De hecho, generalmente, la impaciencia nos lleva a darnos por vencidos.

¡Así que paciencia, paciencia, paciencia!!! ¡Sin desesperar!!!

¡El tiempo de Dios es perfecto!

Lo que ha de ser para mí, llegará; lo que ha de venir, vendrá…

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lunes, 18 de septiembre de 2006

Atrévete... (3 de 4)



Estuve a punto de no seguir publicando la serie "Atrévete" porque han sido muchas las "bromas" recibidas, jejeje... Si no es la "campaña de Rosales", es el "bendito reggaeton", jajaja... Ojo, acepto todas las bromas con mucho cariño, jejeje, pueden seguir haciéndolas, jajaja ... Al final, por supuesto, decidí continuar porque me gustan todas las reflexiones que plasmé y sé que a alguien le llegará alguna de estas frases justo en el momento que la necesite...


Atrévete... (3 de 4)

Atrévete a decir lo que piensas, lo que sientes, aún cuando los demás no estén de acuerdo, de la mejor manera, asertivamente, sin cohibirte ante los demás porque no estén de acuerdo contigo, porque cada ser humano es diferente y puede discrepar y expresarse…

Atrévete a admitir que estás predestinado a ser feliz, que la armonía y la paz son tuyas por derecho, que por el sólo hecho de haber nacido mereces la felicidad…

Atrévete a reconocer que cada situación tiene su enseñanza, que los momentos de gozo nos enriquecen tanto como las tribulaciones, que hay fuerza dentro de ti para enfrentar cualquier evento, planificado o no, que una hora vivida es una lección aprendida…

Atrévete a pedir en grande, todo lo que anheles, porque mereces lo mejor, porque lo vales, y lo que tus palabras decreten con fe llegará a ti tarde o temprano…

Atrévete a equivocarte y seguir adelante, porque todo lo que no acaba contigo te hace más fuerte, porque triunfa el que continúa a pesar de sus faltas, y tú eres un triunfador…

Atrévete a dibujar en tu mente la vida que quieres, reconociendo tu poder creador, aprovechando la fuente inigualable de la imaginación…

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miércoles, 13 de septiembre de 2006

Semana movida...

Estas dos semanas he estado full, pero FULL... han sido días, noches y fines de semana llenos de trabajo, tanto en la oficina como en casa, porque a veces realizo labores por libre ejercicio, o dicho en criollo: “mato tigres”...

A pesar de estar tan atareada, y más acelerada que nunca, han sido 2 semanas muy felices, llenas de contratiempos y dificultades que, con el favor de Dios, he ido solventando, llenas de experiencias, llenas de interacción con gente de diferente carácter... He puesto en práctica un montón de aprendizajes, para que no se queden “sólo en los libros”, jejeje... y he obtenido muy buenos resultados... he sacado tiempo no-sé-de-donde para leer, para compartir con personas especiales, amigos de antaño, y amigos recientes… he recibido buenas noticias de casa, incluyendo una condecoración que le darán a my brother el próximo martes en su trabajo... hasta logré cambiar el “bendito header” del blog, jejeje... y un montón de cosas más que después les contaré… siento que he vivido intensamente estos días... I feel so good!!!

Espero tener tiempo pronto para postear como Dios manda, jejeje...

Ocupada o no, quería compartir mi estado de ánimo con ustedes...

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sábado, 9 de septiembre de 2006

Gorda, flaca, gorda, flaca…

Hace una par de semanas conocí a una actriz-modelo venezolana. No diré nombre, of course. No es hiperfamosa, pero para mí era una imagen muy familiar porque suele aparecer en los catálogos de Avon, mismos que reviso con frecuencia.

En fin, quedé impactada...

No por conocer a una mujer del medio artístico, eso sinceramente me tiene sin cuidado. Quedé en estado de shock por la delgadez de la criatura. Me provocaba tomarla de un brazo y darle un plato de comida.

¡Santo Cristo! La chica es más o menos un montón de largos huesos cubiertos de piel. No tiene busto, no tiene cadera. Sus codos, sus rodillas, sus pómulos, parecen querer escapar de su cuerpo. Debe tener un índice de masa corporal por debajo de lo recomendable, porque la chica mide como 1,80 y dudo que pese más que yo. No sé si es tan flaca gracias a su metabolismo, como en algunos casos, o si la chica se esfuerza un mundo por mantener el peso que le exige su carrera.

¡Es impresionante que la belleza sea tan relativa!!!

Para mí una mujer así de flaca no es hermosa. Para muchos hombre supongo que sí. ¡Es cuestión de gustos! Mientras la observaba recordé los años de mi vida en que invertí gran parte de mi valioso tiempo en la fútil tarea de tratar de ser más delgada. Me sentí francamente TONTA. Yo no quiero ser así.

Yo soy latina. Me encanta tener curvas. Me gusta tener cadera, me gusta tener rabo. Mentiría si dijera que quiero tener barriga. No, no quiero panza, ni cauchos, pero puedo vivir con algo de grasa en el cuerpo. Es más, cuando rebajo mucho comienzo a verme famélica y ajada. La única vez que llegué a tener 60 cm. de cintura, parecía que estaba en fase terminal de alguna enfermedad grave (SIDA, por ejemplo, como me solía decir mi mejor amigo). Las mejillas se me hundían tanto que parecía un zombi... ¡Nada que ver!

Me parece súper tratar de mantenerme en un peso con el que yo me sienta cómoda y atractiva, que sea bueno para mí, no para los demás, y que, adicionalmente, sea un peso saludable. A algunos ese peso le parecerá por encima de lo que ellos creen que me conviene. A otros les parecerá que está por debajo (tal como a mí me pareció el de la chica)...¿Qué importa??? Creo que lo importante es que esté, repito, dentro de los parámetros saludables y que YO me sienta bien con él... ¿no creen? Aceptarnos como somos, crear nuestro propio estándar y regirnos por él y no por los patrones que trate de imponernos la sociedad...

En todo caso, el tema del peso es taaaaaan amplio y tan ambiguo que es difícil llegar a un acuerdo. Pero, si en alguna forma nos afecta, creo que es importante sentar una posición y tenerla clara...
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jueves, 7 de septiembre de 2006

martes, 5 de septiembre de 2006

Passaporto...

Después de 4 años de corrección de documentos, de colas, de citas, de pago de asesorías, en fin, de trámites, y más trámites, finalmente mi madre, mis hermanos y yo tenemos el passaporto italiano…

¡Si! El pasado viernes 01 de septiembre estuvimos en el Consulado de Italia y nos entregaron nuestros 4 flamantes pasaportes…

¡Ahora somos italianos también!!!

Una nota curiosa que me llenó de ternura es que el señor que nos atendió en la taquilla me entregó 4 fotos tamaño carnet del expediente de mi padre, 2 del año 1961 y 2 del año 1967, momentos en los cuales él estuvo haciendo trámites en el Consulado. ¡Impresionante! Es maravilloso tener fotos de él de esa época, en que ni siquiera conocía a mi madre y nosotros, sus tres figli, ni soñábamos nacer.

Espero que mi padre lo haya visto desde el cielo…



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domingo, 3 de septiembre de 2006

Temores pasados, temores presentes…

Cualquiera que me haya leído ha notado que suelo escribir cosas positivas, reflexiones y consejos… Eso no implica que yo sea absolutamente positiva, creo que más bien expresa “lo que yo quisiera llegar a ser” o, dicho de otra forma, “las nuevas creencias en las que deseo basar el resto de mi vida”.

Pero hay momentos en mi vida que me ponen “en evidencia” ante mí misma y ante otros.

Uno de los mayores temores, con el cual he trabajado bastante para entenderlo y enfrentarlo, es el temor a equivocarme, más aún, el temor a equivocarme en público… Me repito que mientras mis actos no interfieran con los derechos del prójimo no debería importarme lo que piensen los demás. Pero no siempre es así.

Recuerdo en mi adolescencia, cuando no sabía bailar y eso era “un problema”. Yo casi no salía, pero cada vez que iba a una reunión era todo un conflicto.

- El y/o Ellos: ¿No vas a bailar?

- Yo: No, yo no bailo.

- El y/o Ellos: ¿Pero por qué?

- Yo: No sé. No me gusta, no me sale.

- El y/o Ellos: Yo (nosotros) te enseño (enseñamos)…

- Yo: Es que ya lo he intentado y no me sale. Y me estresa. No me gusta.

- El y/o Ellos: ¿Quééé? No chica, a todo el mundo le gusta bailar. Dale que aquí aprendes.

- Yo: No, no quiero, en serio.

- El y/o Ellos: No seas necia, vale, intenta!

- Yo: No, de verdad no quiero, gracias!

- El y/o Ellos: etc…

- Yo: etc…

¡Francamente, era horrible!!!

Lo mismo me pasaba con el consumo de alcohol, con la playa… etc., etc., etc. ¡Me cansé! Tomé la decisión de mantenerme al margen, decidí evadir. No es elegante ni valiente, lo sé. Pero, si hay otra cosa que he aprendido en tantos años de búsqueda es que el cambio que necesito no puede venir por presión externa, tiene que surgir por iniciativa propia.

Aunque agradezco encarecidamente a todos los que me han apoyado, cierto es que poco he avanzado cuando más allá de un consejo lo que recibo es presión.

Hace días pasó algo que me demostró que puedo subir y bajar en este proceso de aprendizaje-crecimiento… Salí con unos amigos y se presentó una de esas situaciones que me hicieron sentir adolescente otra vez.

Estaba haciendo algo que no sé hacer, no me salía bien, y mientras más me aconsejaban y explicaban, mientras más me decían lo fácil que es, y me echaban en cara que no lo estaba intentando (cabe destacar que con la mejor intención, porque son maravillosos amigos) o que lo estaba haciendo de mala gana, más me estresaba yo y peor lo hacía.

Llegó un punto en que dije que ¡no continuaba y ya! Me tocó vivir el típico “vamos, inténtalo, no seas así… etc.” y tuve un backward impresionante. Fue triste para mí, porque realmente pensaba que había “superado esa etapa”.

El haberlo intentado por una hora me dice que estoy progresando … pero haber reaccionado mal a la presión social me indica que aún queda mucha tela que cortar en este proceso de convertirme en alguien más sociable, más libre, más accesible, pero sobre todo más asertiva

Tengo derecho a retirarme si quiero, pero debo aprender a hacerlo de la mejor manera… No fue así… me puse “nerviosa” al insistir y luego me sentí mal conmigo misma: por no querer seguir intentando, por no saber defender asertivamente mi derecho a decidir, por no manejar mis emociones y por ser impulsiva ante un buen amigo… Ya me disculpé y como amigos sinceros todos quedamos en paz

Es importante destacar que la pasé muy bien... fue una salida muy especial. En realidad sólo fueron 15 minutos de angustia diluidos en 3 horas de risas. Los amigos que me acompañaban ese día son seres muy especiales y yo los quiero mucho.

Pero esos 15 minutos me hicieron reflexionar, y de ahí surge este post... he pensado en los que pasó y en lo que representa para mí… No sé que estoy haciendo mal, no sé que debo hacer para acelerar el cambio… quizás me estoy exigiendo demasiado, no lo sé…

Al menos estoy segura de que quiero cambiar… al menos estoy trabajando en eso… Reconocer que puedo tener recaídas es parte del aprendizaje…

Creo que sólo debo seguir adelante, aprender de lo acontecido y seguir intentando con fe…

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