lunes, 23 de mayo de 2016

Reflexionando en la oscura madrugada...



Hoy me desperté a la 1 am, y no he dormido en el día.

Las más terribles noches de insomnio son, creo yo, las que me hacen reflexionar más.

Ya llevo dos años desempleada, por decisión propia, para cuidar de mi madre enferma. Pero a veces me preocupa lo obsoleta que me estoy poniendo. Siendo sinceros, ya estaba oxidada antes de dejar mi último empleo. Pero ahora estoy mucho peor.

Otra cosa que me preocupa es que mi madre en lugar de mejorar, empeora. Ha ganado mucho peso y se hace difícil movilizarla, y ella, pobrecita, ya casi no puede ayudar, hay que moverla "en peso", como quien dice.

Y, no puedo dejar de mencionarlo, está el problema de mi peso. 18 kg subidos a lo largo de 2 años. De los cuales a duras penas he bajado 5. Y ahora con los problemas de tiroides aunados a la vida sedentaria, pues bien, no me ayudan a volver a un peso adecuado nuevamente.

¿Algunas cosas buenas? A mi hermana la ascendieron!!! Y yo estoy aprendiendo italiano, en la medida de que mi madre me deje separarme de su lado, je, je.

Este blog siempre fue para desahogarme o para contar anécdotas, supongo que por eso escribo esto.

Saluti a tutti...


sábado, 11 de octubre de 2014

Violencia intrafamiliar...

He estado reflexionando, quizás por ver TV de más, quizás por "falta de oficio", quizás por exceso de insomnio.

Me he vuelto fanática de series de crímenes y violencia, tanto de ficción como documentales de casos reales. 

En fin, pensaba en el asunto de la violencia intrafamiliar, y de los psicólogos indicando que los problemas de la pareja deben mantenerse lejos de los hijos. Pensaba en las mujeres, y también hombres, que son maltratados por su pareja y que disimulan delante de los hijos, y del resto de la familia.

Cierto es que, en algunos casos, los hijos intuyen, incluso saben, que algo está mal. Más aún, uno que otro sabe lo que anda mal y todo, pero no se atreven a decir nada, a veces ni siquiera a reconocerlo.

Y mi pregunta es sencilla, o más bien básica, porque sencilla no creo... ¿hasta qué punto debe ocultarse algo de tal magnitud a los hijos? ¿Es más importante salvaguardar la integridad física y sicológica de los abusos de una pareja, o salvaguardar la imagen "santa" que los hijos tengan de su padre o madre (el que maltrata)??

¿No es acaso un riesgo no decirlo? ¿Podría trasladarse esa violencia a los hijos? ¿Podrían los hijos aprender esa conducta como natural? Y en el caso de que lograran "exitosamente" ocultar tal aberración, ¿no serían los hijos los primeros detractores del padre/madre maltratado, si éste decidiera alejarse del hogar, o sea, del centro del maltrato? ¿No dirían ellos que "allí no pasa nada", que el padre maltratador es incapaaaaz de una cosa así, etc. etc. etc.???

Me pregunto cuál es el límite.

Sin duda debe ser un conflicto muy grande.

Espero jamás estar en esos zapatos.



viernes, 19 de septiembre de 2014

Una "nota" del pasado...

Tengo una tendencia, no sé que tan compartida con el resto sea, de soñar con canciones o música. Pero extrañamente suelo soñar con canciones que no recuerdo conscientemente.

Asumo que las escuché algunas veces, al menos una vez, y aunque no las recordaba a voluntad, se quedaron en mi mente y algún raro disparador las hace surgir en mis sueños.

Hace un par de días soñé con una canción, no la escuché con la voz del o de la cantante, la cantaba yo misma, así que la voz no me servía para identificar.

Hice lo común en esta época: al despertar lo busqué en Internet. Debo reconocer que me sorprendió mucho.

Acá está:




A ver si encuentro a algún nostálgico/a que la recuerde.

martes, 16 de septiembre de 2014

De vuelta al ruedo...

¡Estoy impresionada!

Siempre he escuchado la frase: "El tiempo pasa volando." 

En casa, sin trabajo formal o estable, ayudando y acompañando a mi madre, la computadora, Internet, son más que un hábito, se convierten en una necesidad. Una ventana al mundo. ¿Dramático? ¡Quizás! Pero cuando se tienen 4 ó 5 meses sin salir, de verdad hace falta esa ventana.

...ahora me doy cuenta que se puede tener un hábito marcado, muy marcado,y cuando por alguna circunstancia nos vemos obligados a dejarlo, si estamos suficientemente ocupados, tal vez no lo extrañemos tanto como pensábamos al principio.

Aquí estoy, despues de 5 meses sin computadora, asomándome nuevamente a la ventana. Sin prisa, sin ansiedad, sin que sea "una necesidad" ...sólo me asomo, a ver que tal!